Producción de rubros agrícolas se incrementa significativamente en Mérida

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Para tener una idea de la importancia de la entidad en la materia, las hortalizas que se cosechan en esta tierra andina abastecen el 70 por ciento de la demanda nacional. En el municipio Miranda, por ejemplo, hay 350 despachadoras y cada una empaca en promedio entre 20 y 45 toneladas por semana.

La lucha entre el patrón de producción y el de consumo de rubros agrícolas ha jugado un papel importante durante los últimos meses en Mérida. Y es que las cifras oficiales dan cuenta de un incremento significativo en la producción de hortalizas, particularmente papa y zanahoria, frutas, café y cacao.

Katerina Boscán, directora en la entidad de la Unidad Territorial Agrícola Socialista del Ministerio del Poder Popular para Agricultura Productiva y Tierras (Mppapt), indicó que hacen un monitoreo constante, lo que les ha permitido evidenciar el aumento en la cantidad de toneladas producidas, con respecto a los años anteriores.

Analizando el panorama, aseguró que las cosechas de los diversos rubros agrícolas en esta tierra andina, han permitido remediar en buena parte la guerra económica que ha afectado a la población en materia de alimentación, especialmente en este estado.

Así las cosas, la funcionaria precisó: «Con toda la propiedad puedo decir que en una gran manera le hemos hecho frente a la guerra económica con las hortalizas que se producen acá en Mérida, porque cuando no hay arepa (harina de maíz) comemos yuca, papa, zanahoria, plátano, apio y la mayoría de la producción de esos rubros sale de acá».

En este estado hay una arraigada cultura agrícola, los campesinos trabajan con una dinámica de producción de todos los días. «Aquí se produce de todo, todos los días, con excepción del café que tiene solamente su cosecha anual; pero si hablamos de papa, por ejemplo, en una época del año se da en el eje del Mocotíes, en otra época en el Páramo, y así sucesivamente; aquí siempre vamos a tener variedad de opciones para comer», apuntó.

Sin descanso

Aún con situaciones adversas los trabajadores del campo merideño no dejan de producir. A pesar de ser un estado geográficamente pequeño, su superficie es muy grande y las condiciones del trabajo muestran una realidad productiva indetenible.

Si hay sequía, por ejemplo, se le hace frente con sistemas de riego; pocos trabajan con maquinaria para arar, pues la mayoría hace esa labor con bestias, particularmente bueyes. Cuando escasean los insumos, se las ingenian e igual siguen produciendo.

La Directora en Mérida del Mppapt, recordó además que mediáticamente cuando se habla de alimentos en Venezuela se hace fundamentalmente de cereales como maíz blanco y arroz, «pero resulta que la harina pre-cocida y el arroz son rubros que se producen una vez al año; claro está que se producen en cantidades industriales, pero lo que quiero decir es que las hortalizas se producen de forma permanentemente durante los 12 meses del año».

La realidad actual ha permitido entonces ver un potencial que probablemente se ha menospreciado históricamente, pero que resulta transcendental en la cultura alimenticia del venezolano. «Las alternativas de los rubros agrícolas son definitivamente más alimenticias, más sanas y menos dependientes de factores externos como la maquinaria, la cosechadora, el silo, la industria», afirmó.

Y en esta onda de producción recientemente se ha rescatado el cultivo de trigo en Mérida, que si bien no se podrá producir en cantidad para abastecer todo el país, sí se podría satisfacer la demanda en los municipios donde se cosecha.

Dijo además la funcionaria que este grano se siembra en verano y su gran ventaja es que los requerimientos de producción son mínimos, tanto que la semilla criolla que están empleando no requiere ni siquiera agroquímicos y es de fácil manejo.

Rubros en aumento

En esta escalada de producción, Katerina Boscán refirió que hay rubros que no se tenían reportados en las estadísticas de este ministerio en Mérida, pues se sembraban poco o no se hacía; sin embargo, en los últimos meses sí se están cosechando en mayor cantidad. Maíz para mazorca y trigo son ejemplos de ello.

El apio también se ha incrementado de forma notable. «Es un rubro muy nuestro y su cultivo tiene pocos requerimientos para la producción; es de ciclo más largo que la papa, por ejemplo, pero es más nutritivo», acotó.

En el caso de la papa, como hortaliza estrella y dilecta en la dieta del venezolano, los silos Che Guevara, situados en el Collado del Cóndor, cuya administración está a cargo del Mppapt, están abarrotados de esta semilla.

Para ubicarse sobre la importancia de este aspecto, Boscán detalló que de cada cosecha, el productor de este rubro guarda cierta cantidad de semilla con la finalidad de preservar la calidad del mismo, completar el proceso fisiológico que por naturaleza necesita para su conservación y posterior producción ideales; pero además para tener la semilla garantizada para el próximo periodo de siembra.

Definitivamente, los momentos de dificultad muestran de qué está hecho el venezolano y prueba de ello es la fortaleza que actualmente tienen las cadenas agroproductivas en la entidad, garantizando en buena proporción la seguridad alimentaria no sólo de los merideños sino del 70 por ciento del país, en lo que corresponde a la producción de hortalizas.

Aliana Abreu / Ciudad Mérida