Dólar ilegal, desabastecimiento programado y bachaqueo son las armas de la guerra de precios

130
130

El incremento indiscriminado del precio de los alimentos y productos de primera necesidadresponde a una estrategia que tiene como objetivo afectar el poder adquisitivo y la calidad de vida de las familias venezolanas con el fin de crear un escenario propicio para derrocar al Gobierno nacional.

Esta arista de la guerra no convencional, perpetrada por sectores imperialistas contra el país, se nutre del impacto de una tasa de cambio ilícita fijado por el portal Dólar Today, del desabastecimiento programado por las cadenas de distribución, así como de la usura y especulación de empresarios y los denominados bachaqueros.

Luego del incremento salarial de 40% decretado el pasado 31 de diciembre por el presidente de la República, Nicolás Maduro, se evidenció un incremento desmesurado de los productos presentes en los anaqueles.                                                                                                                                                                                                                                                                                                 El Gobierno denunció que entre el 15 de diciembre  de 2017 y el 03 de enero de 2018 al menos 6.500 productos aumentaron su precio entre 10 y 10.000%

Fue así como una botella de agua mineral de 600 mililitros pasó de 4.152 a 9.000 bolívares, lo que supone un incremento de 116% su valor; o como una lata de atún de 184 gramos pasó de 27.026 a 179.816 bolívares, con un aumento de 526%.

Distorsión de Dólar Today

Desde Estados Unidos opera el portal web Dólar Today, que se encarga de distorsionar el precio de las divisas frente al Bolívar, lo que incide directamente en los niveles de inflación, ya que la tasa especulativa que fija, y que no cuenta con ninguna base económica, es utilizada por empresarios y comerciantes especuladores para fijar sus precios.

“Se trata de valores que no se corresponden con el comportamiento de la economía, con los niveles de las reservas internacionales ni con la cantidad de bolívares, conocida como liquidez monetaria”, plantea  la economista Pascualina Cursio, en el libro La Mano Visible del Mercado: Guerra económica en Venezuela.

En su investigación, la analista revela que la acción del portal se enmarca dentro de la teoría Los métodos de la acción no violenta, del filósofo y pensador estadounidense Gene Sharp, cuya praxis –descrita en el libro Manual para derrocar gobiernos–  se basa en tácticas para provocar una baja o caída económica por medio de la inflación a través de esquemas cambiarios paralelos.

“La manipulación del tipo de cambio paralelo afecta de manera rápida, directa y a corto plazo, los costos de producción debido al alto componente importado de las estructuras de costos de los procesos de producción en Venezuela”, sostiene la analista en el texto, al tiempo que  advierte que “cada vez que sube el tipo de cambio en ese mercado también varía la inflación”.

Cursio explica que la volatilidad de los precios responde al hecho de que las empresas aunque hayan recibido divisas preferenciales de parte del Estado, utiliza como marcador el tipo de cambio más alto que, el del mercado ilegal, para ofertar sus productos.

La investigadora también denuncia que en la fijación de la tasa del dólar ilegal responde a un objetivo político, ya que basta con que sea anunciado el cronograma de algún proceso electoral en Venezuela para que se comience a registrar una escalada en el tipo de cambio que establece Dólar Today.

Desabastecimiento programado

Un factor preponderante en la guerra de precios es el desabastecimiento programado, implementado por algunas empresas para manipular los inventarios y generar escasez, compras nerviosas, colas y malestar en la población.

Las grandes corporaciones y transnacionales—responsables de producir, importar y distribuir bienes— no están colocando de forma regular, oportuna y suficiente sus artículos en los establecimientos formales.

Esta práctica se evidencia con mayor frecuencia en algunos rubros alimenticios, medicamentos y productos de higiene, que son los que más demandan las familias venezolanas.

Ninguna de estas empresas se ha ido del país, ni ha cerrado sus puertas, ya que sus márgenes de ganancia superan el 200%, cuando en países como Estados Unidos, registran un máximo de 12%.

Mercado negro

Un hecho que demuestra la presencia de una guerra económica contra el país, es la existencia de un mercado negro, donde se expenden a precios inflados los productos inexistente en los anaqueles.

“Pareciera que no es un problema de producción ni de importación como mucho se ha dicho. Eso no es cierto, porque si fuese un problema de costo pues no estarían en los mercados negros, si fuese por la falta de asignación de divisas los productos no se consiguieran en otros lugares. El problema no está en la producción ni en la importación, sino en la distribución”, explica Pascualina Cursio.

A través del llamado bachaqueo, grupos de usureros se encargan de comprar y acaparar los productos en los automercados donde se comercializan a precios subsidiados, para luego revenderlos de manera ilegal a un monto de hasta tres y cinco veces más que su valor, lo que incide en el crecimiento de los niveles inflacionarios.

Parte de esos productos lo obtienen los revendedores en alianza con las mismas cadenas distributivas, una acción que el Gobierno ha catalogado como “bachaqueo corporativo”.

Para 2015, el Ejecutivo estimó que al menos 40% de los productos son desviados desde la producción y distribución.  (AVN)